Después del gran éxito de audiencia de Barrio Sésamo, Espinete entró en una profunda crisis y entro en el mundo de las drogas, el sexo y el rock'and roll. Las cuentas bancarias de Espinete quebraron (como le pasó a Will Smith). Le arrendaron los 2 chalets de Marbella, el club de la M-40, el apartamento en Miami Beach y el restaurante "Cantora" (iba a medias con Isabel Pantoja). El éxito se le subió a la cabeza, y aconsejado por la Veneno en sus tiempos mozos, decidió dedicarse a la prostitución.