Don Pimpón, el pasado siempre vuelve
Poco se conoce de la vida privada de Don Pimpón, un underground que harto de la movida madrileña, decidió poner rumbo a su carrera al recibir una oferta de TVE en 1982: Barrio Sésamo. Las negociaciones fueron difíciles, ya que este se mostró intransigente en sus exigencias artísticas: "debido a mis principios como persona, no estoy dispuesto a renuciar a mis pantalones azules de tirantes y a mi gorro de paja", declaró en El Semanal TV.
Junto al éxito profesional, la vida le sonreía a Don Pimpón. Salía con Sabina a tomar copas, guionista de Martes 13e inclusoFelipe González le invitaba a la Moncloa para hacer monólogos en las mejores galas nacionales.
Al tiempo, Don Pimpón se compró un ático en Chueca, donde compartió drogas, sexo y alcohol con sus compañeros de reparto. Pero en contra de lo que podía parecer, empezaron a surgir las primeras redecillas entre Espinete y Don Pimpón: "el puto erizo sólo repite en verde cruzo, en rojo espero". La relación personal mermaba, pero sólo los contratos suculentos que Pilar Miró le ofrecía y los índices de audiencia consiguieron mantener juntos a tal famosa pareja.
No es de extrañar que Don Pimpón no sorpotara a su compañero de reparto, ya que Espinete se dedicaba a decirle a todos los niños que persiguieran a Don Pimpón por el bosque, para que cuando se diera la vuelta, se escondieran detrás del árbol. Cuando la situación no podía volverse peor, Espinete exigió que se rodara la serie de día (se rodó de noche durante los tres primeros años de la serie), bajo la excusa de que sufría trastornos del sueño. Nadie le creyó, pero era la estrella, y había que aceptarlo. Por si fuera poco, mientras que en los descansos de los rodajes todos se ponían ciegos a magdalenas de la panadería de Chema, Espinete exigía que a Don Pimpón se le alimentara a base de ratas: "¿Cómo vamos a darle magdalenas a una lechuza?",comentaba Espinete.
Don Pimpón, a base de prozac y horchatas de Antonio y Matilde, se vió obligado a aceptar la situación que para él era insostenible, teniendo que alquilar el ático de Chueca por la acumulación de facturas.
Continuará.....