Queridos Astronautas:
Yo también he tenido una vida pasada. No os creais que sólo he sido de mayor monstruosa. De chica también lo fuÃ. Cuando yo era chica me acuerdo que tenÃa unas gafas culo botella de Snoopy. El aparato me lo pusieron antes de que me salieran los dientes de leche, y hasta ahora. Ya estoy acostumbrada y las latas de Calvo las abró a bocaos.
Yo con las gafotas y con un jopo
Mi profesora me hacia darle la vuelta al pupitre, pero no para atrás, sino bocabajo. Los niños eran mu crueles y me tiraban bombitas de peste en la mochila. Me robaban el bocata de bacalao al pilpil que me hacÃa mi padre Caramelo con todo su cariño, y me pegaban pos-it en la cara los muy mamones. Recuerdo que habÃa uno engominao patrás que siempre iba vestido de negro, y siempre me decÃa que se iba a descubrir quién era yo realmente. Todos los dÃas me robaba el Okey que me llevaba al recreo para bajar el bocata de bacalao. Era bastante espabilado porque sabÃa que después de 30 años me harÃa un cambio radical que sorprenderÃa a toda la empresa.
Conocà a Santos mientras jugaba a las Barbies en el patio de mi casa. Él nunca ha estado bien definido porque le gusta tanto la carne como el pescao, pero como también era un marginado social le incluà en mi cÃrculo de amigos: mi padre, y él (un cÃrculo que más bien era una lÃnea). Empezamos a intercambiar tazos de chiquito de la calzada que venÃan en los paquetes de matutano. Cogimos los dos 15 kilos, y mi padre Caramelo me sometió a la dieta del bacalao al pilpil pero sin mojar pan.
Lo peor de todo es que en mi clase de preescolar estaba el Hobbit, y desde entonces ha sido becario. Antes se encargaba se maquetar los punzones y de ordenar los cuadernos de ortografÃa Rubio. Ahora tiene más entradas que el aeropuerto de Barajas, pero las tapa con sus rizos estropajosos.
No sé si la limpiadora del colegio tenÃa o no peluca. Lo que si recuerdo al grupo de la Marielena and company (actuales Shumino's power)que siempre salÃan en los bailes de fin de curso por Onda Vaselina.
Yo nunca me he tirao un peo. Bien lo sabe mi padre Caramelo, que me tuvo que llevar a urgencias por una explosión de metano que produje mientras veÃa el final de Campeones. Por aquel entonces mi padre me regaló un portátil para niños sabijondos como yo, el superkike 3000. Con 5 años lo utilizaba para hacerle la declaración de la renta a mi pare.
Todos los dÃas me grababa en el video Beta El Tiempo es Oro con Constantino Romero.Las monjitas de la caridad me regalaron una enciclopedia Larousse por ser la niña que se santiguó más veces durante la comunión. Me encantaba buscar de que color era el caballo blanco de Santiago, y nutrirme de conocimientos para ser la más pedante de la clase.
Ahora soy fea pero con dignidad, y espero casarme con mi jefe, el dueño de Pollevard 21, para poder tirarme un peo a su lado en acto de confianza, como una pareja que no esconde su naturalidad. Y a mi padre si no le gusta lo metemos en un asilo, y si es posible, con Santos.

Estoy totalmente enganchada a la vida de Vicky, pobrecita, q infancia más difÃcil..