Los misteriosos suicidios de las palomas en la capital gaditana


La polémica de los suicidios palomiles comenzaron con la denuncia interpuesta por Miguel Sierra González, que vive en la C/ Plocia Nº 46, 3ªB. Para mantener su anonimato en la denuncia consta una firma falsa con su apodo, el kinki de Cai. Relata que el día 25 de Agosto a las 13 horas peninsulares una paloma le cayó del cielo y no era el espíritu santo para darle la paz.

A partir de la fecha señalada, una docena de denuncias fueron interpuestas en las comisarias gaditanas, oseasé, 2, porque no caben más en la ciudad. Desde entonces fueron vistas 24 palomas tiradas en diversas calles de Cádiz aparentemente sanas y con un plumaje contundente. Diversos cuerpos de palomas han sido donados a la investigación, para que mediante autopsias fueran comprobados los motivos de tales extraños sucesos.

Parece ser, y según el informe del último parte, que dentro del intestino grueso se encontraba una alta dosis de cáscaras de pipas churruca. La masacre podría haber sido mayor si hubieran ingerido pipas G. Las labores del ayuntamiento se han hecho de notar, pues a partir de este momento sólo se mantendrá abierta la tienda de chucherías de Yupi, y los que quieran comprar pipas deberan presentar por escrito una receta médica. Por otra parte, las industrias piperas están contratando a un mayor personal, para que las pipas se vendan todas peladas. "Necesitaremos una gran cantidad de personal para que pele las pipas con la boca y después la meta en las bolsas", comentaba Amanzio Ortega, dueño de Zara, que no pinta nada, pero lo comenta porque este es un país libre.

Las autoridades policiales también han puesto en marcha la operación antipipón, similar a la ley antibotellón pero para las pipas. Será motivo de sanción el consumo de pipas en aglomeraciones de más de 2 personas, y todo esto también será aplicable a los kikos, gusanitos Risi, cacahuetes y pasarratos en general.

Aun así, al igual que el Viva Cádiz, se repatirá de forma gratuita por toda la capital el folleto: "Las pipas no lo son todo" y el suplemento especial para las palomas "Como cagarse y no morir en el intento"
Los palomos también son aficionados a la lectura