En la época de los '80 se hablaba del plastidecor blanco con cautela por los fenómenos terroríficos que experimentaban algunos niños. Diversas historias narran hechos inexplicables que intentaremos contar en la mayor brevedad posible, porque la verdad es que nosotros también estamos un poco acojonados. Tanto es así, que Cadiz Hilton por las noches duerme con la televisión encendida, la radio puesta y con una careta del Millonario para asustar a los fantasmas.

Chepablo es un chico famoso (no vamos a revelar su identidad), que pasó por una situación "encantada". Su madre fue a comprarle una caja de colores a los 20 duros por aquel entonces, porque tenía que dibujar a Naranjito. Cuando llegó a su casa y abrió la caja de Plastidecores, el color blanco empezó a brillar de forma intermitente. Parece ser que el Plastidecor blanco se introdujo por la nariz hasta incrustarse dentro de su cuerpo. A medida que iba pasando el tiempo Chepablo iba perdiendo su melanina. "Se pasó todo el día en el Aquasherry y no se quemó ni la napia", decía su madre. Al final tuvieron que contratar a una prostitiuta para que le sacara los colores.
El blanco del Plastidecor era para el balón de fútbol y para el blanco de los ojos como se puede observar

El caso de Arty, natural de Tanzania, es de la misma índole. Conocía el peligro que ocasionaba convocar al plastidecor blanco enfrente de un espejo. Si dices Platidecor Blanco 15432 veces delante de un espejo retrovisor de un Seat Panda, podrás caer sobre una maldición terrible. Parece ser que Arty no tenía otra cosa que hacer, pero no supo en lo que se metió. Aparentemente no pasó nada, hasta que la policía lo detuvo cuando volvía a su casa en el coche. La foto de su carné de conducir era blanca, incluso su nombre. Cuando fué a firmar la multa, la letra era blanca. Era como escribir con tipex. Hasta día de hoy, Arty no puede escribir ni a mano ni a ordenador, aunque en casos estrictamente necesarios, escribe sobre una cartulina negra.

El caso de Meriyein no ocupa lugar. Se puso muy contenta cuando le trajeron por reyes la Nancy vestida de comunión, y quiso pintarle los párpados de blanco a juego con la indumentaria. Como había perdido de su caja de plastidecores el color blanco, decidió hacer una ouija para invocarlo. El Plastidecor blanco apareció en las manos de la Nancy comunión, y en cuanto le pintó los ojos, la Nancy andó para ponerse de pie en la pared lateralmente, como una tabla de planchar.

La instantánea tomada de la foto del caso Meriyein nos pone los pelos como escarpias

Meriyein tuvo que ingresar en un centro de rehabilitación por el continuo esnifamiento de los rotuladores Carioca (pero los finos no, sino los gruesos).

El caso más reciente fué el de otra chica natural de Albuquerque. Josefa estaba un día recogiendo los juguetes de sus niños. Recogió todos los colores, y metió cada plastidecor en su caja, excepto el blanco, que lo tiró a la basura. Acto seguido el plastidecor blanco se puso en pie y se clavó sólo en la oreja, haciéndole otro piercing. "En esta casa no semos racistas, pero el blanco se pone susio con er tiempo, señolita", decía Josefa asumiendo que no tiene una oreja, sino que tiene un colador.

Actualmente el plastidecor blanco está fuera del mercado como podemos ver:En el próximo programa hablaremos de las psicofonías de la goma Milán antes de los exámenes de Dibujo técnico en selectividad.