
Hola, soy Pacoli, el corresponsal de Kentaky de la Frontera, y os voy a retransmitir (siempre en diferido) qué coño está pasando, aquí, en Kentaky de la Frontera.
Como todos los años, la fiesta de la Coquina atrae a un numeroso público de Escandinavia, Chueca y hasta de Konética de Barrameda para disfrutar de un jolgorio inigualable cerca del emblemático Mercadona de Torrelodones.
Durante meses, desde el 2 de enero, porque el 1 es fiesta, los marisqueadores se disponen a recaudar gran cantidad de coquinas para la fiesta que se celebrará en agosto. El 2 de agosto, Venancio se acercá al riachuelo que está cerca del Caprabo, el denominado Charco del Pavo, donde recaudan coquinas para la gran fiesta.
- Venancio, ¿qué te parece que se sigan celebrando estas fiestas?
- Home, yo ha najio pa recogé coquinah, como me enseñó mi difunto agüelo, y antes de que esto me sa convierta en un macrobotellón, prefiero que siga la tradijión.
Además de Venancio, el alcalde de Kentaky contrata a un dispositivo descomunal de voluntarios para recoger al día siguiente las cáscaras de las coquinas, ya que como manda la tradición, al día siguiente de la Coquina 2008 se celebra el evento Miss Coquina 2008, para elegir a la marisqueadora que mejores coquinas ha recaudado hasta estas fechas. "Coquinoidez no graciaz", es la asociación sin ánimo de lucro que presta el mobiliario de las sillas y el escenario, así como los presentadores de tal evento, de la talla de Jósmar y de Cristina Rapado.
Antes del gran día, las coquinas pasan un día en remojo con vino blanco y alimentadas a base de hamburguesas del Menoc Donald y pescaito frito de las Flores. Los kentakienses tienen prohibido comer durante todo agosto coquinas para no disminuir su producción, ya que hace siglos ocurrió un hecho inesperado, que controlará las futuras fiestas de la Coquina 2008. Hay una leyenda de un sirviente, el sirviente Matías, que alimentaba a escondidas a su Pony Lola a base de coquinas y cuando llegaron las fiestas, él no aportó ni una chirla. Por eso, desde entonces, toda la producción que sale se controla desde la Sede Central, la Parpuja.
Kilos y kilos de coquinas son lanzados por las calles de Kentaky desde los balcones de los habitantes y okupas de las casas. La gente se remoja en las carrozas llenas de coquinas con vino blanco y tinto. Han ocurrido algunos altercados, como cardenales en las sienes y mordeduras por parte de las coquinas como signos de venganza.
- Juani, ¿qué te ha pasado con una coquina?
- Po naj, que hace ajín, me se avalanza jobre mí, y hace aaaaaaaagñññ, y ma muerde la mu joía. Yo la injulté pero pareje que le entraba una coja por el oio y le jalía por el otro. Ajín que me fuí ar botiquín de la Parpuja y me pujieron una tirita de Miki Mouje.
Desde Kentaky de la Frontera, Pacoli, informando de lo que coño está pasando, en diferido.

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