La crisis económica se hace patente en todo el sector financiero y personal del mundo. Los padres no pueden apuntar a los niños a las clases extraescolares de kárate y estos a su vez no pueden conseguir el cinturón de rayas de colores en homenaje a todos los chinos del barrio de Chueca. Todo es un ciclo, y para ello, hoy habemos preparado todo un despliegue de medios en varios Mercadonas para observar “qué coño está pasando” a pie der calle, en los mismísimos supermercados, donde la gente llena los carritos de Vivas Cádiz para hacer bulto, y en vez de usar bolsas de plástico usan bolsas de basura (porque no tienen carrito de la compra). En el Mercadona de Cádiz se encuentra Cadis Hilton. Cadis, qué coño está pasando en el Mercadona de Cádiz.
“Pues aquí habemos gente que podemos patinar por los pasillos, porque esto está más vacio que el Trendy cuando lo abrieron. Yo me he comido un paquete de pipas y los cajeros no me lo han cobrado, aunque sí que es verdá que el charcutero después me ha cobrado 6 leros por ¼ de kg. de chope. Las pocas personas que hay, están comprando barbacoas para el trofeo Carranza del año que viene. Habemos podido hablar con un cajero, y nos ha dicho que casi todos los productos están caducados, menos la comida de tortugas. Además, yo he podido tocar una barra de pan con mis propias manos y me ha salido urticaria. Esto es, lo que está pasando, coño, o lo que coño está pasando, en el Mercadona de Cádiz”.
En el Mercadona de Torrelodones se encuentra Pacoli. Pacoli, que coño está pasando.
“Ay, dios mio, aquí están traficando con pesetas porque a la gente se les han terminado los euros. Yo mismo he probado un cacho de jamón que están cortando de prueba y me lo he aguantado en la boca para mezclarlo con un cacho de pan bimbo. La gente se esconde en el ascensor para comerse de estrangi los doowap. Escasean todos los productos marca Hacendado. Hemos hablado con una ama de casa y nos ha comentado que no gastan agua ni para cocer la pasta. Que se la comen dura y si a uno de sus niños se le cae un diente, pues mala suerte. He visto a personas que abren los botes de pimienta para condimentar las carnes antes de llevárselas a sus casas, y otras que les quitan las cáscaras a las almejas para que pesen menos. Yo me voy a mi casa que esto es intrusismo laboral. Esto es, lo que coño está pasando en el Mercadona de Torrelodones”.
Y el último punto conflictivo se encuentra en el Mercadona de Puerto Real. Allí se encuentra Chary Caravaca. Chary, qué coño está pasando en el Mercadona de Puto Real.
“Pues aquí como en numerosos Mercadonas la gente se lleva hasta las estanterías a sus casas para colocar los Michos de los niños en sus cuartos. Además la gente se lleva los cartones de las ofertas y rascan el hielo de la zona de congelados. Los consumidores cuando van a la pescadería piden los guantes al pescadero, porque dicen que eso se puede aprovechar para darle una manita de pintura a la terraza. Tenemos un caso de un abogado que no gana para bolígrafos, así que ha establecido aquí en el Mercadona su propio despacho, junto a los cuadernos gordos, en el pasillo de la papelería. También hemos conocido a
Habemos tenido la sensación de que la gente es mu agarrada. Aquí la crisis es psicológica, asín que más cubatas y menos Mercadona. Un saludo desde Qué coño está pasando de Zapelín.

